martes, 19 de mayo de 2015

El deporte también educa.

Tal como ya hemos comentado en post anteriores, la práctica de actividades deportivas tiene innumerables consecuencias positivas para las personas, no obstante, es posible que muchos no sean conscientes del papel educativo que éste juega en el desarrollo de los más jóvenes.  Por el año 1979 el psicólogo UrieBronfenbrenner  nos contaba como los seremos humanos vivimos en un mundo lleno de sistemas los cuales se encuentran en constante interacción. Según Urie, estos sistemas se encuentran relacionados entre sí de modo que, unos influyen sobre los otros. Es cierto que hay muchos que no podemos controlar, como el contexto cultural (exosistema) o las condiciones de la ciudad donde vivimos (mesosistema),  pero sí que existen otros que sí podemos controlar, como es el caso de los microsistemas, que hace referencia a los ámbitos más próximo del niño (padres, familia, aula, amigos). La actividad deportiva, ya sea a nivel escolar o extraescolar,  no deja de ser un microsistema donde el niño está formándose como persona, no por el hecho de estar en un campo de fútbol puedo dejar al lado todos mis valores y actuar como un neandertal del paleolítico. Esto es importante porque a veces parece que a mucha gente se le olvida, solo hace falta darse una vuelta por los campos de futbol donde se disputan competiciones de FUTBOL BASE (niños 6-12 años) para encontrarse situaciones bochornosas donde padres o “aficionados” de un club increpan al árbitro, al entrenador o a sus propios hijos, ofreciendo una imagen patética.

Son los entrenadores o profesores de educación física quienes cobran un papel protagonista, ellos han de liderar grupos de jóvenes que lo único que buscan es disfrutar del deporte, independientemente de los resultados deportivos, el objetivo no es otro que la educación, la educación está por encima de cualquier clasificación. Es fundamental que los entrenadores sean un ejemplo para sus jugadores, han de comportarse como personas adultas y han de saber transmitir a sus jugadores que es mucho más importante saber disfrutar del deporte respetando al compañero, al rival o aficionado que ganar cualquier partido.  Se han desarrollado programas como el cuestionario de responsabilidadpersonal y social de Escartí, A., Pascual, C., & Gutiérrez, M. (2011) para trabajar estas técnicas. También podemos acceder al TARE, instrumento que sirve para medir la Evaluación de Programas Educativos de Responsabilidad desarrollado por la Doctora Leisha Strachan (2008). Actualmente nos encontramos trabajando en la adaptación del programa, TARE 2.0, para desarrollarlo con entrenadores españoles. Próximamente expondremos los resultados de la investigación. 

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